Sinopsis de El crítico sin estatua
“Nunca se ha erigido una estatua en honor de un crítico”, dijo el compositor Sibelius y en honor a esa sentencia, Domínguez Michael presenta, por primera vez, una colección de sus ensayos dedicados exclusivamente a sus maestros y congéneres, los críticos literarios. El crítico sin estatua comienza con dos supuestos asesinatos, el del joven poeta John Keats, al cual las reseñas negativas habrían llevado a la tumba, y el del crítico Marcel Reich-Ranicki, a quien no pudiendo matarlo, un novelista resentido por sus críticas hizo de ese crimen materia de una novela. Entre este par de asesinatos de intención, el lector conocerá la intriga de sí Bajtín fue una sola persona o una secta, o la Nouvelle Revue Française fue objetivo militar de los nazis. No faltan los Intelectuales de Nueva York (incluido el palestino Said), ni sus rivales, en los cafés de Saint-Germain-des-Prés, encabezados por Barthes. Tampoco olvida Domínguez Michael, en El crítico sin estatua, las siluetas hispanoamericanas de Reyes, Rodríguez Monegal, Segovia, Sarlo o a la exitosa Irene Vallejo, en un libro donde no queda crítico sin estatua.


